En nuestra planta de fabricación de productos químicos especializados, llevábamos años lidiando con fugas en los sellos mecánicos de las bombas centrífugas que manejan ácido sulfúrico concentrado. Cada seis meses teníamos que parar la línea para cambiar retenes, con el consiguiente coste en producción perdida y riesgo para el personal. Desde que instalamos los acoplamientos magnéticos de Magaxial, el problema ha desaparecido por completo. Llevamos más de catorce meses de operación continua sin una sola fuga, sin desgaste en el eje y con un mantenimiento prácticamente nulo. La estanqueidad total que proporcionan es exactamente lo que necesitábamos para cumplir con las normativas medioambientales más exigentes. Sin duda, una inversión que se ha amortizado en menos de un año.